5 de marzo de 2019

EL BÚHO REAL EN VILLENA

Ya van por el mes de marzo los búhos reales incubando sus puestas sobre los roquedos y barrancos de nuestros montes. Desde la castigada Sierra de la Villa hasta la Sierra de Salinas e incluso en la Laguna de Villena se puede detectar la presencia del gran búho. Su población ha aumentado en esta última década, llegando a ser la segunda rapaz nocturna más abundante en Villena.

Búho real en Villena
Fotografía: Rosalía Alonso

Hembra incubando la puesta
Fotografía: Rosalía Alonso

Estimamos un mínimo de 20 parejas para el término municipal, aunque esta cifra podría ser significativamente mayor. Prueba del aumento de la población queda reflejada en la cantidad de ejemplares localizados heridos o muertos en distintas circunstancias. Durante 2018 al menos 6 búhos reales accidentados han sido localizados, de los cuales 1 ejemplar muerto en una cantera, 1 muerto en barranco, 1 muerto por electrocución y 3 ejemplares que quedaron atrapados en el vallado de distintas parcelas; solamente 1 de los búhos atrapados en vallado pudo ser liberado con vida y llevado al centro de recuperación de fauna.
                                                                     
Propio de ambientes montanos, laderas o barrancos, el búho real es una especie que se adapta muy bien al medio siempre que aparezca el conejo, la especie principal de la que se alimenta. Abundante hoy en día por cualquier zona de Villena el conejo en el campo ha beneficiado la proliferación del búho y la ocupación de áreas donde antes no era frecuente. 
También otras especies de vertebrados completan su dieta, como la rata parda y el erizo europeo, así como diferentes especies de aves e incluso otras rapaces como el cernícalo o nuestra querida lechuza; es probable  que la desaparición de esta en nuestros campos tenga mucho que ver con la aparición del búho real en los lugares donde la lechuza habitaba.

En periodos de abundancia de alimento y si las condiciones ambientales son favorables, los depredadores experimentan un aumento lógico de sus poblaciones que a su vez afecta al resto de especies que habitan en un determinado lugar.

Quizás el búho real no sea el último gran depredador que veamos por estos lugares.



                                                                
José Carlos Hernández Bravo

25 de septiembre de 2018

JORNADA PARA LA OBSERVACIÓN DE AVES RAPACES EN MIGRACIÓN


Milano real (Milvus milvus) - Fotografía: M.A. Berbegal
Un nuevo año participamos en el censo de rapaces formando parte de la red de estaciones para el seguimiento de la migración diurna de rapaces en la Comunidad Valenciana organizado por la Societat Valenciana d´Ornitologia. 



Pasaremos la mañana observando el cielo para ver el paso de aves rapaces que en estas fechas están en plena migración y recopilar así información para comprender mejor las rutas que utilizan estas aves al cruzar por nuestra comunidad y estudiar la evolución de sus poblaciones.


Trataremos de identificaras en pleno vuelo, viendo sus rasgos distintivos de plumaje, mediante su tipo de vuelo o por el comportamiento que tenga el ave en el momento en el que la avistemos.


Programa

Próximo domingo 30 de septiembre de 2018

- Jornada de seguimiento y observación de aves rapaces en su paso migratorio desde la Sierra de la Villa.

Horario de la actividad: 8:30 a 13:00

Lugar de encuentro: Explanada del paraje de las Cruces.

Realizaremos una subida por la senda del PR hasta el Collado de la Minica de los Colores, una vez alcanzado el collado continuaremos por la senda hacia el punto de observación próximo al "Castillico de Salvatierra" para realizar el censo de aves.

Milano negro (Milvus migrans) - Fotografía: M.A. Berbegal

*Recomendamos llevar calzado adecuado, gafas de sol, gorra/chubasquero, agua y almuerzo. Si tienes prismáticos, no olvides echarlos en la mochila, si no, nosotros te dejaremos unos.




Te esperamos

18 de septiembre de 2018

2º HACKING DE LECHUZA - 2018

PROYECTO PARA LA RECUPERACIÓN DE LA LECHUZA COMÚN EN VILLENA

A finales del pasado mes de julio, recibimos 3 nuevos pollos de lechuza procedentes del Centro de Recuperación de Fauna de Santa Faz para formar parte del proyecto para la recuperación de esta rapaz en Villena.


La actuación se ha realizado en las mismas instalaciones donde un mes antes se había realizado con éxito la primera introducción de lechuzas mediante la técnica de "hacking". Aquí, han completado su desarrollo y su adaptación al medio que les rodea y ya forman parte de la población salvaje de lechuza.


Ya son 6 los ejemplares que se han liberado mediante esta técnica este 2018 en el término de Villena.


Como mencionábamos en otra publicación, las causas mayores que están provocando la ausencia de lechuza en nuestros campos están relacionadas con la pérdida y transformación de su hábitat, y el uso de venenos sistémicos como los utilizados para roedores, base fundamental de la alimentación de las lechuzas.

Además, los atropellos en carreteras siguen siendo las principal causa de muerte de estas rapaces.


Conservación: La lechuza y la agricultura

Se ha confirmado que la aparición de lechuzas en cultivos que han sido afectados por ratones, topillos u otras especies perjudiciales es la medida más efectiva para su control y mejora de los cultivos circundantes.

Una sola pareja de lechuzas puede consumir en un año alrededor de 1400 ratones. Sin duda alguna, no existe en el mercado un veneno capaz de combatir a los roedores de la manera que lo pueden hacer estas aves.

Por lo cual, favorecer la ocupación natural de la lechuza en un territorio y que esta sea comprendida como una especie altamente beneficiosa para la agricultura y el medio ambiente, puede ser una herramienta imprescindible para conseguir una agricultura más ecológica y sostenible, e incidir por tanto en la conservación de esta especie amenazada.

Pollos volanderos en la caja-nido

La realización de proyectos conservacionistas con especies como la lechuza común conllevan con la ciudadanía un trabajo paralelo de concienciación, educación y respeto por el entorno, así conjuntamente, precisan de cambios drásticos en los modelos de desarrollo actuales los cuales están provocando alteraciones evidentes en la estabilidad de las poblaciones de las especies silvestres. Sin estos cambios, primeramente sobre la conciencia ciudadana y posteriormente sobre el desarrollo, la agricultura y en definitiva al uso actual que se le está dando al medio natural que nos rodea, no  servirán de nada los esfuerzos realizados en los programas y proyectos de recuperación de especies amenazadas.


Si eres propietario de alguna parcela en el campo o la huerta de Villena y quieres participar en la recuperación de la lechuza común puedes colaborar instalando una caja-nido para lechuza y otras rapaces. Escríbenos si están interesado para formar parte del proyecto: salvatierravillena@gmail.com


JCHB

20 de junio de 2018

PROYECTO PARA LA RECUPERACIÓN DE LA LECHUZA COMÚN EN VILLENA


Una de las especies de nuestra fauna nocturna que ha sufrido un alarmante declive en toda la península ibérica y especialmente en el levante y sur mediterráneo es la lechuza común. En la comarca del Alto Vinalopó la situación es verdaderamente crítica. De los al menos 13 territorios ocupados en el año 2001 (CAMPOS, B. et al. 2001. Atlas de las Aves Nidificantes del Alto Vinalopó (Alicante). AVIANA); solamente se han localizado durante la realización de este trabajo un mínimo de 4 territorios posibles.

Las causas de esta dramática situación son evidentemente demasiadas para mantener una población estable de lechuza en el conjunto del territorio. Entre ellas la intensificación de la agricultura extensiva, los cambios en los usos tradicionales de la huerta y la pérdida de hábitat han sido las claves definitivas para la pérdida de esta rapaz en las noches de nuestros páramos.
El proyecto para la recuperación de la lechuza en Villena se ha planteado desde un modelo de acción directa para incrementar la población de lechuzas mediante la mejora de puntos para su reproducción y el refuerzo con ejemplares procedentes de centros de recuperación de fauna salvaje.

Censo de los territorios ocupados
Realizamos salidas al campo para evaluar la situación actual y conocer la presencia o ausencia de lechuza en territorios ocupados con anterioridad. Estas salidas están basadas en la observación directa en el campo, escuchas nocturnas y búsqueda de rastros que denoten la presencia de la rapaz. Lamentablemente, obtenemos unos resultados de presencia de lechuza inferiores a lo esperado.

Colocación de cajas nido para favorecer la reproducción.

Otro de los factores que está influyendo en la desaparición de las lechuzas en el territorio es la pérdida de espacios adecuados donde criar. Para favorecer esta situación se destina parte del proyecto a la fabricación de cajas-nido con unas dimensiones y características específicas para lechuza. Las cajas son colocadas en lugares que consideramos favorables para su ocupación de forma natural, principalmente sobre infraestructuras abandonadas, próximas a terrenos abiertos como la huerta de Villena.


Reforzamiento de la población

Pollos de lechuza cedidos por el Centro de Recuperación de Fauna de Santa Faz


Dada la situación en la que se encuentra la lechuza común en la actualidad, para poder incrementar el número de parejas es necesario el aporte de ejemplares nuevos que puedan reforzar la población y colonizar territorios desocupados; para ello nos servimos una técnica llamada “hacking”, que consiste en la crianza de pollos de lechuza en condiciones supervisadas hasta que ellos mismos abandonan el nido. El pasado 24 de mayo, el Centro de Recuperación de Fauna de Santa Faz, nos cede 3 pollos de lechuza para la realización de dicha técnica de refuerzo de la especie. Las lechuzas ya han abandonado la caja-nido y se encuentran por las inmediaciones del lugar donde se está llevando a cabo el hacking. Se les seguirá aportando alimento hasta que sean capaces de cazar y alimentarse por si mismas, momento en el que daremos por finalizado el proceso.









Hacking de lechuza 2018 - Asociación Salvatierra

Para la conservación de una especie tan ligada al medio rural como la lechuza común es imprescindible un uso más tradicional y respetuoso con el entorno, conservando lindes y márgenes naturales de caminos, limitando el uso de plaguicidas, especialmente los destinados para el control de roedores, limitar la velocidad de vehículos en carreteras y caminos de espacios sensibles por la presencia de rapaces nocturnas, y en definitiva la protección y conservación de nuestros campos.


JCHB


AGRADECIMIENTOS:



Pendiente de colaboración: