20 de junio de 2018

PROYECTO PARA LA RECUPERACIÓN DE LA LECHUZA COMÚN EN VILLENA


Una de las especies de nuestra fauna nocturna que ha sufrido un alarmante declive en toda la península ibérica y especialmente en el levante y sur mediterráneo es la lechuza común. En la comarca del Alto Vinalopó la situación es verdaderamente crítica. De los al menos 13 territorios ocupados en el año 2001 (CAMPOS, B. et al. 2001. Atlas de las Aves Nidificantes del Alto Vinalopó (Alicante). AVIANA); solamente se han localizado durante la realización de este trabajo un mínimo de 4 territorios posibles.

Las causas de esta dramática situación son evidentemente demasiadas para mantener una población estable de lechuza en el conjunto del territorio. Entre ellas la intensificación de la agricultura extensiva, los cambios en los usos tradicionales de la huerta y la pérdida de hábitat han sido las claves definitivas para la pérdida de esta rapaz en las noches de nuestros páramos.
El proyecto para la recuperación de la lechuza en Villena se ha planteado desde un modelo de acción directa para incrementar la población de lechuzas mediante la mejora de puntos para su reproducción y el refuerzo con ejemplares procedentes de centros de recuperación de fauna salvaje.

Censo de los territorios ocupados
Realizamos salidas al campo para evaluar la situación actual y conocer la presencia o ausencia de lechuza en territorios ocupados con anterioridad. Estas salidas están basadas en la observación directa en el campo, escuchas nocturnas y búsqueda de rastros que denoten la presencia de la rapaz. Lamentablemente, obtenemos unos resultados de presencia de lechuza inferiores a lo esperado.

Colocación de cajas nido para favorecer la reproducción.

Otro de los factores que está influyendo en la desaparición de las lechuzas en el territorio es la pérdida de espacios adecuados donde criar. Para favorecer esta situación se destina parte del proyecto a la fabricación de cajas-nido con unas dimensiones y características específicas para lechuza. Las cajas son colocadas en lugares que consideramos favorables para su ocupación de forma natural, principalmente sobre infraestructuras abandonadas, próximas a terrenos abiertos como la huerta de Villena.


Reforzamiento de la población

Pollos de lechuza cedidos por el Centro de Recuperación de Fauna de Santa Faz


Dada la situación en la que se encuentra la lechuza común en la actualidad, para poder incrementar el número de parejas es necesario el aporte de ejemplares nuevos que puedan reforzar la población y colonizar territorios desocupados; para ello nos servimos una técnica llamada “hacking”, que consiste en la crianza de pollos de lechuza en condiciones supervisadas hasta que ellos mismos abandonan el nido. El pasado 24 de mayo, el Centro de Recuperación de Fauna de Santa Faz, nos cede 3 pollos de lechuza para la realización de dicha técnica de refuerzo de la especie. Las lechuzas ya han abandonado la caja-nido y se encuentran por las inmediaciones del lugar donde se está llevando a cabo el hacking. Se les seguirá aportando alimento hasta que sean capaces de cazar y alimentarse por si mismas, momento en el que daremos por finalizado el proceso.









Hacking de lechuza 2018 - Asociación Salvatierra

Para la conservación de una especie tan ligada al medio rural como la lechuza común es imprescindible un uso más tradicional y respetuoso con el entorno, conservando lindes y márgenes naturales de caminos, limitando el uso de plaguicidas, especialmente los destinados para el control de roedores, limitar la velocidad de vehículos en carreteras y caminos de espacios sensibles por la presencia de rapaces nocturnas, y en definitiva la protección y conservación de nuestros campos.


JCHB


AGRADECIMIENTOS:



Pendiente de colaboración:




24 de abril de 2018

JORNADA PARA LA OBSERVACIÓN DE AVES ESTEPARIAS




CONTENIDO:
Jornada ornitológica para la observación de aves asociadas a las estepas cerealistas en el Valle de los Alhorines de Villena.

Aplicaremos conceptos básicos para la iniciación a la ornitología, la observación y la identificación de especies.

FECHA Y HORARIO:
Domingo 6 de mayo de 2018, hora de inicio 08:30, hora de finalización aproximada 13:00.

LUGAR DE ENCUENTRO:
08:30 - Junto gasolinera La Morenica.

Desde el punto de encuentro nos desplazaremos por la autovía de Alicante A-31 para tomar la salida hacia Fontanars dels Alforins, para llegar hasta la vereda de la Zafra donde aparcaremos y comenzaremos la ruta que discurre por el PR-197; llegamos la paraíso de los alaudidos; calandrias, cogujadas y terreras nos acompañarán por todo el recorrido. Durante esta primera etapa también podremos ver distintas especies de rapaces como cernícalos, aguiluchos, ratoneros y con algo de suerte, alguna de las grandes águilas que cazan en el valle.
Llegaremos al embalse de San Diego (actualmente sin agua) donde contemplaremos las impresionantes dimensiones de su infraestructura. Lo rodearemos y continuaremos un recorrido hasta llegar de nuevo a la vereda de la Zafra.   

Recorrido: 10 km


PARTICIPANTES:
Actividad gratuita para público en general (no es necesario poseer conocimientos previos sobre aves o medio ambiente). 

OBSERVACIONES GENERALES:
· Llevar calzado y ropa adecuada para caminar y a ser posible que no sean de colores llamativos.
· Se recomienda llevar agua, almuerzo y gorra.

CONTACTO:  
660 92.63.51
salvatierravillena@gmail.com



3 de diciembre de 2017

SITUACIÓN DE LA JARA BLANCA EN LA SIERRA DE SALINAS

La jara blanca (Halimium atriplicifolium), sigue estando considerada como Especie en Peligro de Extinción en el Anexo I del Catálogo Valenciano de Especies de Flora Amenazadas. Sus únicas poblaciones conocidas en territorio valenciano están localizadas en la Sierra del Algayat en La Romana y nuestra población local ubicada en la Sierra de Salinas, ambas localidades en la provincia de Alicante.

Tras 5 años consecutivos realizando actuaciones en la Sierra de Salinas dedicadas a su conservación, exponemos los siguientes resultados y conclusiones:

La población de jara blanca en la Sierra de Salinas está formada por 72 ejemplares, los cuales deben ser diferenciados en dos grupos principales; por un lado la población silvestre, formada por escasos ejemplares dispersos a lo largo de la sierra y por una gran población en un área muy localizada (E. Durá, J. Hernández y P. Hernández, 2010); y por otro lado la población reintroducida, la cual se encuentra divida en distintas subpoblaciones, creadas con el objetivo de conectar la población más meridional con la población más al norte (formada por un único ejemplar). Actualmente, la población reintroducida, formada por ejemplares procedentes de las actividades de recuperación realizadas por la Asociación Salvatierra desde el año 2013, es la mayor población de jara blanca en la Sierra de Salinas y representa el 55% de la población total conocida.

AMENAZAS

Incluso con la creación de nuevas subpoblaciones que han permitido aumentar significativamente la colectividad total de jara blanca, el taxón sigue siendo muy escaso en el entorno de la Sierra de Salinas y su población dista todavía de estar a salvo.

La población silvestre se encuentra gravemente amenazada por el fuerte impacto que está ejerciendo la ganadería ovina, la cual pasta y trasiega en semilibertad sobre el núcleo de mayor número de ejemplares. Así mismo, la sucesión vegetal progresiva natural en el área donde se ubica la población silvestre está ocasionando la sustitución de la jara blanca por otras especies vegetales, además de un cambio en la ecología del terreno. A las amenazas mencionadas, es preciso añadir la pérdida directa de ejemplares por la eliminación del  sotobosque en los lindes de la carretera por trabajos silvícolas de mantenimiento de caminos y limpieza forestal. Todas estas situaciones han provocado la reducción de la población silvestre en un 38 % desde el año 2014 (SALVATIERRA; 2014-2017).

Es preciso mencionar que debido a que se trata de una especie pirófila, es decir, adaptada a tener una ventaja respecto a otras plantas tras acontecimientos como los incendios forestales, puede ocasionar que dicha adaptación se convierta en una desventaja cuando no se den las condiciones mencionadas.
También hay que considerar que puede tratarse de una especie que está sufriendo los efectos del cambio climático al crecer en claros y lugares soleados donde ya no se dan las condiciones ecológicas adecuadas el tiempo suficiente para la regeneración de nuevas plantas, lo que está provocando el envejecimiento de la población silvestre y una disminución de su área de distribución.





Conviene, por tanto, continuar con el seguimiento de la población silvestre y la búsqueda de nuevos ejemplares en la Sierra de Salinas además de tomar medidas urgentes para su protección y conservación.


José Carlos Hernández Bravo

26 de noviembre de 2017

EL ZORRO, EL ALIADO DEL CAMPO

Dar muerte a los zorros en las jornadas de caza forma parte de la cultura irresponsable de nuestra sociedad de cazadores de escopeta, furtivos y propietarios de fincas, que bajo el amparo de la ley de caza o al margen de esta, disparan, maltratan y asesinan a cientos de animales durante todo el año. La transmisión de padres a hijos por el desprecio hacia ciertas especies de nuestra fauna ha provocando la ruptura de las relaciones naturales entre las especies que habitan en nuestros campos.

 Zorro abatido por cazadores en los alerdedores de Villa Ventín (Nov-2017)

Águila real abatida por cazadores en los Alhorines (May-2017)


Su mala fama dentro de ciertos sectores de la sociedad ha provocado la persecución directa del zorro desde antaño. Aun así, no se ha conseguido eliminar su presencia en el campo, es más, en las localidades donde se abaten zorros, hay mayor densidad de estos que en localidades donde no se les da muerte. 
Por el contrario, se ha conseguido romper el efecto controlador que ejercen estos animales sobre otros, ya que sin la acción de depredación del zorro, otros animales como el conejo de monte han proliferado desmesuradamente provocando así un impacto dañino sobre la agricultura, infraestructuras y el hábitat. 
Las superpoblaciones de conejos son la prueba más evidente del desequilibrio provocado por la persecución y eliminación directa de los depredadores de nuestro territorio.

El zorro es el mejor aliado para agricultores, cazadores y gente rural, pues se trata sin duda de la especie silvestre que más efecto ejerce como controlador y a la vez conservador de poblaciones saludables de nuestra fauna. La eliminación de aves rapaces, zorros y mustélidos e incluso reptiles como las grandes culebras, reportan una pérdida de biodiversidad con efectos irreversibles para nuestros campos.

Quizás sea el momento en el que la sociedad en sí se responsabilice en educar, informar y convencer a esa otra parte desinformada y tozuda que se empeña en destruir la vida salvaje sin ningún apego hacia la conservación y el bienestar.

Respeta la vida.
 Fototrampeo Salvatierra en Villena    


                  José Carlos Hernández Bravo